El Sol en España y Aún Así Somos el País Con Más Déficit de Vitamina D de Europa

Mil millones de personas.

Eso es lo que estiman los investigadores cuando calculan cuántas personas en el mundo tienen déficit de vitamina D en este momento.

Aproximadamente mil millones de personas en todo el mundo tienen deficiencia de vitamina D, mientras que el 50% de la población global tiene insuficiencia de vitamina D. El déficit de vitamina D es una pandemia silenciosa que en sus inicios no da alertas claras. Eurofarma

Una pandemia silenciosa.

Sin síntomas dramáticos al principio. Sin dolor agudo que obligue a ir al médico. Sin alarma visible. Solo un deterioro gradual y silencioso de funciones que el cuerpo empieza a hacer peor porque le falta algo que necesita para hacerlas bien.

Y lo más desconcertante de este problema global es que no es exclusivo de los países del norte donde el sol es escaso. Países mediterráneos, del Oriente Medio, de América del Sur y del sudeste asiático tienen tasas de déficit igual de elevadas o superiores a las de Escandinavia.

El sol no es suficiente si no llegas a él de la forma correcta.

La mayoría de personas asocia la vitamina D con el calcio y los huesos. Es correcto, pero es solo una pequeña parte de la historia.

La vitamina D es un nutriente que el cuerpo necesita para fortalecer los huesos y mantenerlos saludables. El cuerpo solo puede absorber calcio cuando la vitamina D está presente. Además regula muchas otras funciones celulares. Sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y neuroprotectoras contribuyen a la salud del sistema inmunitario, la función muscular y la actividad de las células cerebrales. Mayo Clinic

Sistema inmunitario. Sistema muscular. Cerebro. Huesos. Estado de ánimo.

Prácticamente todos los órganos y sistemas del cuerpo tienen receptores para la vitamina D. Lo que significa que la necesitan para funcionar. No como elemento secundario. Como requisito funcional.

La vitamina D tiene un papel crucial en la síntesis de serotonina, un neurotransmisor clave para el bienestar emocional. Un nivel bajo de esta vitamina puede favorecer la aparición de depresión y alteraciones en el estado de ánimo al interferir en la producción de serotonina, la misma sustancia que regulan muchos antidepresivos. Fresenius Kabi

Serotonina. La sustancia que regulan los antidepresivos más prescritos del mundo.

La vitamina D está directamente implicada en su producción. Y cuando los niveles son bajos durante meses o años, el estado de ánimo puede deteriorarse de forma lenta e imperceptible, de una manera que muchas personas atribuyen al trabajo, al estrés, a la personalidad, sin saber que hay un déficit nutricional medible detrás.

La vitamina D tiene una característica que la distingue de casi todas las demás vitaminas: el cuerpo puede fabricarla por sí mismo. No necesita depender exclusivamente de la dieta.

Necesita sol.

En condiciones ideales, del 80 al 90% de la vitamina D que está presente en el organismo se sintetiza en la piel por acción de la luz solar. Son muy pocos los alimentos que tienen contenido natural de esta vitamina: básicamente pescado azul, marisco, setas, yema de huevo, hígado de vaca y productos lácteos. Asisa

El 80-90% viene del sol. Solo el 10-20% viene de la dieta.

Y el problema es que la vida moderna ha creado una combinación perfecta de factores que impiden que esa síntesis ocurra con suficiente frecuencia e intensidad. No en un país concreto. En prácticamente todas las sociedades industrializadas del mundo.

Las seis razones por las que casi nadie tiene suficiente:

1. Trabajamos en interiores durante las horas clave La síntesis de vitamina D requiere exposición directa a rayos UVB en las horas centrales del día. La mayoría de los adultos en países industrializados pasan esas horas en oficinas, fábricas o vehículos. El cristal de las ventanas bloquea los UVB. La luz artificial no los produce.

2. El protector solar bloquea la síntesis Un protector solar SPF 30 reduce la producción de vitamina D en la piel en más del 95%. Es necesario para prevenir el cáncer de piel y el envejecimiento cutáneo. Pero tiene un coste directo sobre los niveles de vitamina D. Sin exposición sin protector, no hay síntesis suficiente.

3. La pigmentación de la piel como filtro En los países del Medio Oriente, Sur América y África, donde la mayoría de las personas son de piel oscura, la alta prevalencia de deficiencia de vitamina D puede ser debida a una baja fotosíntesis de vitamina D en respuesta a la radiación solar causada por el alto contenido de melanina. SciELO

La melanina que da color a la piel funciona como filtro natural de UVB. Una piel muy oscura necesita entre tres y cinco veces más exposición solar que una piel muy clara para sintetizar la misma cantidad de vitamina D. Cuando esa piel oscura vive en latitudes con menos sol intenso, el déficit es casi inevitable sin suplementación.

4. La latitud y la estación Por encima de los 37 grados de latitud norte o sur, el ángulo del sol durante el invierno es tan bajo que los rayos UVB no penetran suficientemente la atmósfera para activar la síntesis cutánea. En esos meses, aunque salgas al sol, no produces cantidades apreciables de vitamina D. Prácticamente toda Europa, Canadá, gran parte de Estados Unidos, Rusia y el norte de Asia están afectados.

5. La edad deteriora la capacidad de síntesis La piel de una persona mayor de 65 años produce aproximadamente el 25% de la vitamina D que produciría una persona joven con la misma exposición solar. A medida que envejecemos, la precursora cutánea de la vitamina D disminuye de forma natural e irreversible.

6. La dieta moderna es pobre en vitamina D Los alimentos ricos en vitamina D son pocos y específicos. El salmón, la caballa, las sardinas, las setas expuestas al sol, la yema de huevo. Fuera de eso, prácticamente nada. Y la mayoría de personas no come pescado azul con la frecuencia necesaria para compensar la falta de síntesis cutánea.

RegiónPrevalencia de déficit o insuficiencia
Europa40% con déficit (≤ 20 ng/ml)
Estados Unidos24% con déficit
Canadá37% con déficit
Oriente Medio>60% en algunos países
Sur de Asia>70% en algunos estudios
África subsaharianaVariable, alta en piel oscura en interiores
América Latina30-50% según país y latitud

En los países desarrollados se estima que la prevalencia de deficiencia severa es del 5,9% en Estados Unidos, 7,4% en Canadá y 13% en Europa. Las cifras de deficiencia moderada son del 24%, 37% y 40% respectivamente. PubMed Central

El 40% de la población europea. No como cifra abstracta. Como realidad que afecta a casi una de cada dos personas en el continente, independientemente de en qué país vivan o cuántas horas de sol tengan al año.

El problema de este déficit es exactamente ese: que al principio no hay síntomas claros. El cuerpo compensa durante meses o años. Y cuando los síntomas aparecen, son tan vagos y tan fácilmente atribuibles a otras causas que nadie piensa en la vitamina D.

Señales que pueden indicar niveles bajos:

  • Cansancio crónico que no mejora con el descanso
  • Dolor óseo difuso, especialmente en espalda baja, caderas y piernas
  • Debilidad muscular, dificultad para subir escaleras o levantarse de una silla sin apoyarse
  • Infecciones frecuentes y repetidas: resfriados seguidos, infecciones respiratorias de repetición
  • Estado de ánimo bajo, tristeza o apatía sin causa aparente
  • Problemas de sueño o sensación de sueño no reparador
  • Pérdida de cabello más de lo habitual
  • Dolor en articulaciones sin lesión aparente

El déficit de vitamina D en adultos produce síntomas como dolores osteomusculares y debilidad muscular, y puede precipitar o empeorar la osteoporosis. En algunos casos produce descenso de los niveles en sangre de calcio y fósforo.

El problema más grave a largo plazo es el óseo. La osteoporosis silenciosa que se desarrolla durante años hasta que aparece una fractura aparentemente desproporcionada para el golpe recibido. En adultos mayores, una fractura de cadera por osteoporosis tiene una tasa de mortalidad asociada en el año posterior del 50%. No es una estadística menor.

Paso 1 — Hazte una analítica

La única forma de saber si tienes déficit es medir el nivel de 25-OH vitamina D en sangre con un análisis. No hay síntoma ni aspecto físico que lo confirme sin analítica.

El valor de referencia es superior a 30 ng/ml para la mayoría de guías clínicas. Por debajo de 20 ng/ml se considera déficit. Entre 20 y 30 ng/ml se considera insuficiencia.

Puedes pedírselo a tu médico. En muchos países está incluido en las analíticas de revisión anual si existen factores de riesgo. Si tienes más de 50 años, piel oscura, trabajas en interiores o pasas poco tiempo al sol, tienes factores de riesgo suficientes para que te lo soliciten sin problema.

Paso 2 — Exposición solar moderada y estratégica

No se trata de tumbarse al sol horas enteras. Se trata de exposición sin protector en brazos y piernas durante 15 a 30 minutos en las horas centrales del día, preferiblemente entre primavera y otoño en latitudes medias.

En invierno, en latitudes por encima de los 37 grados norte, la síntesis cutánea es prácticamente nula independientemente del tiempo que pases al sol.

Paso 3 — Incorpora alimentos con vitamina D

Los más ricos en vitamina D de forma natural: salmón, sardinas, caballa, atún, yema de huevo, setas expuestas al sol. La cantidad aportada por la dieta es limitada pero suma.

Paso 4 — Suplementación si el médico la indica

La Sociedad Española de Endocrinología recomienda la ingesta diaria de 600 unidades internacionales de vitamina D en menores de 70 años y de 800 UI para mayores de 70, mediante alimentos ricos o enriquecidos en vitamina D. En mayores de 50 años se recomiendan suplementos de al menos 800 UI al día junto a una adecuada ingesta de calcio para mejorar la salud ósea y reducir el riesgo de fracturas. Médicos y Pacientes

Importante: no suplementarse sin analítica previa que confirme el déficit. La vitamina D en dosis alta es tóxica porque es liposoluble y se acumula en el cuerpo. No es una vitamina de la que «cuanto más mejor». Es una vitamina que hay que reponer si hay déficit confirmado y mantener en niveles adecuados, no disparar.

FuenteVitamina D aportada (UI aproximadas)
Exposición solar 20 min (piel clara, verano)10.000 – 20.000 UI
Exposición solar 20 min (piel oscura, verano)2.000 – 5.000 UI
Exposición solar en invierno (lat. >37°N)~0 UI útiles
Salmón salvaje (100g)600 – 1.000 UI
Sardinas en lata (100g)300 – 400 UI
Yema de huevo (1 unidad)40 – 50 UI
Leche enriquecida (1 vaso)100 UI
Setas expuestas al sol (100g)400 – 1.000 UI
Suplemento estándar (cápsula)400 – 2.000 UI

La tabla revela el problema de forma inmediata: la única fuente que aporta cantidades verdaderamente significativas en poco tiempo es el sol en condiciones adecuadas. La dieta, por mucho que optimices, difícilmente va a cubrir sola los requerimientos si la síntesis cutánea falla.

Y la síntesis cutánea falla en la vida moderna para la mayoría de las personas, independientemente de dónde vivan.

El sol está ahí. Pero entre las oficinas, los cristales, los protectores solares y los horarios de trabajo, la mayoría de personas en el mundo industrializado nunca llega a él de la manera correcta para que el cuerpo haga lo que está diseñado a hacer.

El primer paso para resolver un problema es saber que existe.

La analítica de vitamina D cuesta menos que una entrada de cine y tarda una semana en tener resultado.

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